Querido paisaje, querida tierra. Desde el mismísimo corazón de Gipuzkoa te proponemos pasar un día en un lugar bellísimo, con un plan difícil de olvidar… bienvenido/a a OÑATI.

Antes de nada, saca la ropa de deporte y tu cesta de picnic; llena bien la cantimplora, date bien de crema y plántate la mochila en la espalda que… ¡allá vamos!

Todo preparado para sumergirnos en Arantzazu, donde comenzaremos el camino a pie, rumbo hacia Urbia. El paisaje ofrece la posibilidad de realizar un recorrido de aproximadamente una hora, sumergidos en los bosques de Euskal Herria y disfrutando con todo tipo de animales. Pasito a pasito, sin darnos cuenta, llegaremos arriba.

Encontraremos una explanada, lugar perfecto para descansar en un magnífico bar donde preparan bocadillos de chorizo con buena sidra; siéntate, relájate y disfruta de los montes que encontrarás frente a ti… ¿a que no adivinas qué monte es cuál?: Aizkorri, Andraitz, Arbelaitz… ¿te los sabes?

Disfruta del momento y, después, ¡rumbo abajo! Cuando llegues a Arantzazu puedes tomar un aperitivo en el restaurante, visitar la basílica…. ¡lo que manda la tradición!

Por la tarde, puedes ir a una cueva situada entre Oñati y Arantzazu: Arrikurtz. Debes contratar la visita guiada por adelantado. Así, conocerás todos los secretos y curiosidades de lo que se oculta bajo nuestra tierra. No pienses que son cosas de niños, ya que los adultos quedamos totalmente maravillados con esta visita.

Aunque sea un plan para todo el día, puedes hacerlo en medio día. Subir a Urbia, bajar y visitar la cueva…. un plan perfecto para cualquier sábado o domingo mañanero. ¡Anímate!